EL BLOG DEL OTORRINO

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martes, 10 de septiembre de 2019

Hipoacusia unilateral. Malformaciones oído medio y externo.

Y tras este parón forzado...volvemos.
Hoy vamos a ver que le pasa a Marco, nuestro paciente con una hipoacusia unilateral, que nos consultó hace un tiempo.

Recordemos que Marco vino porque no oía bien de un oído desde que él recordaba. Pero ahora se había decidido a ver porque eso era así ya que le dificulta la audición de música, algo que le entusiasma.




Tras la visita con Marco, y como habéis pensado bien, solicitamos un estudio de imagen, aunque primero hemos de ver la audiometría, claro:




El el TAC vemos esto: 











Y nos informa el radiólogo de esta malformación del oído derecho, con un CAE tortuoso y estrecho con un trayecto anómalo y una cadena de huesecillos malformada. En ella aparecen fusionados el yunque y martillo y están también fusionados al marco óseo del CAE. El resto de estructuras son normales.


Así que tenemos a Marco con su hipoacusia unilateral y su malformación de oído medio y externo.

Las malformaciones de oído medio se pueden clasificar desde un punto de vista quirúrgico en mayores y menores. En este caso tenemos una malformación menor.
Este tipo de malformaciones suelen aparecer con un CAE y membrana timpánica normales o con una leve alteración, como es nuestro caso, con malformación del canal auditivo interno, posibilidad de un gusher, alteración del trayecto del nv. facial y alteraciones de los huesecillos. En nuestro paciente tenemos una alteración del CAE con una membrana normal y una alteración de la cadena de huesecillos. 
La más frecuente de las malformaciones congénitas de oído medio es la fijación del estribo (41%), similar a una otosclerosis, con ausencia o deformidad de las cruras. Otras pueden ser de yunque y estribo (segunda en frecuencia), de toda la cadena osicular (11%, tercera), martillo, martillo y yunque, martillo y estribo o martillo de forma aislada.  Alteraciones  congénitas del yunque incluyen la ausencia o hipoplasia de la rama larga, agenesia total, separación de la articulación incudoestapedial y fijación al marco atical (como en nuestro caso). Una malformación que en ocasiones encontramos durante la cirugía de oído la cual nos hace a veces abortar el procedimiento es la persistencia de arteria estapedial. Podemos coagularla si nos molesta para la etapedectomía y si ésta no es muy prominente pero a veces no nos permite avanzar.
Dentro de las malformaciones menores también encontramos membranas de menor tamaño, a veces asociadas a las alteraciones de la cadena. En este caso, una canalplastia y un injerto para reconstrucción de la membrana será suficiente si no hay otras malformaciones.

Hay algunas clasificaciones más clínicas para encajonarlas:
Neurman, que se basa en la deformidad del pabellón y del conducto auditivo externo. Las clasifica en tres grados diferentes:
  1. primer grado: Pabellón pequeño y malformado pero con la mayoría de sus componentes. Atresia-estenosis del CAE.
  2. segundo grado: Remanentes verticales del pabellón, pequeña prominencia anterior. Atresia completa del CAE.
  3. tercer grado: Pabellón ausente a excepción de un pequeño lóbulo. CAE atrófico. 

- Altmann. En 1965 clasificó las malformaciones del oído en tres grupos dependiendo del grado de severidad y de las estructuras que se involucran, en malformaciones menores, moderadas y severas:
  1. Malformaciones menores (Grupo 1): El pabellón auricular puede ser normal o tener alguna alteración pequeña, el CAE puede ser normal o hipoplásico, la membrana timpánica está engrosada y opaca, el oído medio puede estar hipoplásico y puede haber malformaciones de los huesecillos, músculos o ligamentos. Rara vez el oído interno está afectado.
  2. Malformaciones moderadas (Grado II):  Comprende la mayoría de las alteraciones. El pabellón auricular por lo general es anormal y está representado por tejido blando rudimentario de tamaño y formas variables en una posición antero-inferior, por lo que se han dividido en microtias tipo I, II y III: En la primera hay partes reconocibles de la oreja; en la segunda se presenta un tejido ligeramente curvo que contiene cartílago y semeja a un hélix primitivo; en la tercera, el rudimento de tejido blando no semeja ninguna porción de la oreja y en raras ocasiones puede estar ausente, generalmente se acompaña de severas malformaciones del oído medio e interno. El CAE es aplásico o hipoplásico y puede terminar en un fondo de saco con algún trayecto fistuloso hacia una membrana rudimentaria y en estos casos puede asociarse a un colesteatoma. El hueso timpanal puede existir o estar ausente y por lo tanto la caja timpánica es hipoplásica, las malformaciones osiculares son más frecuentes y severas que en el grupo 1, el martillo y el yunque están fusionados y presentan bridas óseas a la placa atrésica o al receso epitimpánico. La articulación yunque-estribo puede estar ausente pero este último huesecillo por lo general existe aunque su platina pueda estar fija a la ventana oval por falta de diferenciación del ligamento anular. El nervio facial puede tener una dirección anómala y en ocasiones tener deficiencia de su conducto óseo. 
  3. Malformaciones severas (Grupo III) El pabellón auricular se encuentra muy malformado o ausente, hay aplasia del CAE, el proceso mastoideo es hipoplásico y sin neumatización, el oído medio y los huesecillos frecuentemente no existen. El oído interno por lo general presenta malformaciones y las anomalías del nervio facial son la regla. Este tipo de anomalías se asocia casi siempre malformaciones del cráneo y a disostosis mandibulo-faciales.



Otras clasificaciones son radiológicas dependiendo de la relación con oído externo o medio. Tenemos 2 grupos:
1)Según las características de la malformación del pabellón auricular se divide en cuatro grados:

  • Malformación Auricular leve o grado I: representa una malformación menor, en el que la oreja es más pequeña con todas sus partes reconocibles, en general con inserción alterada
  • Malformación Auricular Moderada o grado II: presenta anomalías estructurales (ausencia de lóbulo, hélix, anomalías del trago, etc.).
  • Malformación Auricular Severa o grado III: se pierde totalmente la estructura auricular, es de aspecto rudimentario caracterizado por un repliegue cutáneo- cartilaginoso (peanut).
  • Malformación Auricular grado IV: Anotia o ausencia de pabellón.
2) Según las características del conducto auditivo externo y del oído medio se clasifican en:
  • Malformaciones mayores: presentan ausencia de conducto y de membrana timpánica (atresia). También se incluyen en esta categoría las estenosis graves de conducto. La cavidad del oído medio es hipoplásica y el martillo y el yunque están generalmente fusionados y malformados. Puede hallarse el nervio facial desplazado o dehiscente.
  • Malformaciones menores: el conducto auditivo externo se puede presentar de diámetro normal o levemente estenótico y la membrana timpánica es normal, pero existen hipoacusias conductivas debido a la ausencia, malformación o fijación de algún osículo. Este es nuestro paciente.


Otra clasificación es la de Bellucci (1981). Este autor las dividen en cinco grupos: 
  1. fístulas preauriculares y quistes, 
  2. malformaciones de la primera hendidura branquial: duplicación del conducto auditivo externo (tipo I: solamente ectodermo y tipo II: ectodermo y mesodermo)
  3. anomalías del primero y segundo arcos branquiales: no envolviendo el conducto auditivo externo ni membrana timpánica
  4. deformidades de la hendidura branquial no envolviendo los huesecillos: hipoplasia del hueso timpanal y falla en la reabsorción en el conducto auditivo externo, microtia, agenesia del conducto auditivo externo
  5. malformación de la membrana timpánica y cadena osicular, con o sin deformidad de la cara


La atresia o estenosis congénita del conducto auditivo externo sin malformación del oído externo, la que nos ha traído Marco nuestro paciente, es poco común.

El tratamiento puede ser complejo. Habitualmente, si tenemos grandes malformaciones, la solución quirúrgica debemos valorarla con mucha cautela en el aspecto del CAE-oído medio, ya que nos podemos encontrar un trayecto del facial anómalo. Sí pensaremos en la cirugía para el oído externo, si se desea.
En nuestro caso, la malformación de CAE asociada a una leve malformación de la cadena, sí era indicación para corrección quirúrgica. Hice un abordaje trascanal ampliado según técnica de Shambaugh para tener un mejor acceso a la zona posterosuperior ya que el canal era muy estrecho y con una angulación muy marcada. Se rebajó y regularizó el CAE accediendo a la membrana. Despegué cuidadosamente el annulus para rebatir la membrana y poder acceder a la caja timpánica y huesecillos. La cadena estaba fusionada al marco atical por lo que cuidadosamente se fresó la pared del CAE hasta poder liberar esta fusión. Una vez liberada la cadena se comprobó que ésta era móvil con una buena transmisión a pesar de la malformación menor de yunque y martillo. Colocamos una pieza de fascia de músculo temporal en la zona atical para ayudar  a la epitelización y recolocamos al final los restos de piel de CAE, 

Ahora estamos en los 2 meses posteriores a la cirugía. La evolución es buena y Marco dice que oye mejor. Pero para comprobarlo le hemos hecho una audiometría:




Pues sí. Ha recuperado audición. Hemos cerrado prácticamente el GAP de OI subiendo los umbrales aéreos hasta 30 dB. El CAE ahora es algo más ancho y podemos ver ya casi la totalidad de la membrana.

Marco está contento, y yo también.








Se acerca el invierno, la gota fría ya llega... y con ella la nieve. Pongámonos en marcha!!!...


aunque no siempre es tan bonito...












Fuentes consultadas:


Manejo quirúrgico de la atresia congénita del oído. Antonio Soda Merhy.
- MALFORMACIONES DEL OIDO EXTERNO Y MEDIO EN PEDIATRIA: Características clínico audiológicas y tratamiento. L. Quantin, P. Bernáldez, G. Morales, M. E. González Macchi, S. Draghi, P. Sommerfleck, M. De Bagge. Audiólogas: M. A. Silva, S. Breuning, M. E. Prieto
- Otolaryngol Clin North Am. 1981 Feb;14(1):95-124. Congenital aural malformations: diagnosis and treatment. Bellucci RJ.
- Villamayor W, Ruiz-Díaz O, Zárate K, Saucedo M, Tandi L, Sánchez P, et al.
Malformaciones congénitas del oído externo y medio en pacientes de la Cátedra de Otorrinolaringología, Facultad de Ciencias Médicas, Universidad Nacional de Asunción, Paraguay. Medicina Clínica y Social. 2017;1(2):105-113.






domingo, 24 de marzo de 2019

La hipoacusia unilateral.

Unas semanas atrás, vi a un chico en la consulta que venía por una hipoacusia unilateral desde que él tenía uso de razón. No relataba nada más. Ninguna enfermedad, ninguna alteración anatómica, ningún otro déficit... No explicaba tampoco ningún antecedente de hipoacusia en la familia.
Decía que empezó a ser consciente de que no oía cuando se ponía los auriculares para escuchar música.















Después de la anamnesis, exploré al chico. 
Los pabellones eran normales. Los conductos auditivos también aunque algo tortuoso el derecho. Ambos tímpanos estaban correctos sin apreciar patología en cajas timpánicas.

Le hicimos una prueba de audición, una audiometría. Observamos una hipoacusia de transmisión pura en oído derecho con umbrales aéreos a 60-70 dB. Los umbrales del oído izquierdos eran normales.

Así que nuestro paciente no oye de un oído pero no le veo nada...

¿Qué hacemos con él?



Tomada de: http://www.demayorquieroserescritora.com/poemas/susurrame-al-oido





La semana que viene sabremos que le pasa a Marco, nuestro paciente.
Si queréis, podéis ayudarme en el diagnóstico y tratamiento.

Feliz semana!






Y como ya viene verano ya casi podemos ir al agua ... !!









domingo, 2 de septiembre de 2018

La cera de los oídos. ¿Tengo que limpiarla?

La eterna pregunta del paciente, el eterno dilema del médico, el incansable tema en las consultas del otorrino y del supermercado o la playa...

Ya vimos hace un tiempo porque tenemos cera en los oídos y para que sirva. Lo lógico es pensar que el cuerpo humano no fabrica nada en vano... Recuerda que sirve para:
- limpieza: la descamacion normal de la piel en forma de escamas se mezclan en la cera y es poco a poco expulsada hacia el exterior del conducto, por su movimiento de migración.
- proteccion: tiene un pH ácido formando una barrera química. También es una trampa para cuerpos extraños e insectos ya que es pegajosa y tiene mala olor. También tiene función antibacteriana gracias sobretodo a las ceramidas que forman una capa lipídica que cubre toda la piel.
- lubricación: la capa lipídica que cubre la piel facilita la lubricación del conducto

Así que sí, es bueno tener cera en los oídos. Pero ya que somos un poco presumidos, todos..., veamos qué hacer con esta cera.

La respuesta es fácil: NADA.

Bueno...vale.
Vamos a ver un poco más sobre esta cera y cómo manejarla.

La OMS (organización mundial de la salud) apoya (ufff... suerte tengo...) mi propuesta. No debemos urgar en el oído para automanipular la cera:  "El oído es un órgano que se limpia por sí solo y no requiere una limpieza activa. Los oídos únicamente se tienen que limpiar por fuera. No hay que introducir ningún objeto o líquido en los oídos, a menos que lo prescriba un profesional sanitario" (http://www.who.int/features/qa/81/es).

Aún así, hay bastantes estudios al respecto. Sí, se ha intentado establecer si es bueno o no utilizar algún producto para limpieza de los conductos auditivos externos tales como los líquidos o los recientes sprays. 

Y para que veáis que no es un tema baladí, hasta el INSTITUTO MEXICANO DE SEGURIDAD SOCIAL ha emitido un informe detallado sobre el manejo de la cera  impactada en oídos: "Diagnóstico y tratamiento de cerumen impactado. Evidencia y recomendaciones. Catálogo maestro de guías de práctica clínica". También ha elaborado una Guía de práctica clínica para el diagnóstico y tratamiento del cerumen impactado.






La revista Otolaryngology–Head and Neck Surgery ha publicado recientemente un articulo sobre la cera de los oídos: Clinical Practice Guideline (Update): Earwax (Cerumen Impaction). 2017.
Nuestra Sociedad Española de ORL también ha escrito sobre el tema en su Libro Virtual.



¿Por qué somos tan pesados los otorrinos en este tema, algo que parece tan banal como la cera de los oídos?


El tema no es si los bastoncillos son buenos o no, o si son suaves o si son blandos... O de si los modernos sprays de los oídos o las gotas son buenos. No. El tema es si nos podemos lesionar intentando automanipularnos el oído para intentar quitarnos la cera. Es aquí donde el otorrino hace hincapié.
Los que hacemos guardias estamos acostumbrados a recibir pacientes que 'sin querer' (todos los accidentes ocurren sin querer...) se han lesionado el oído cuando estaban limpiándolo con los bastoncillos. 
Aquí es donde no queremos llegar:





Perforación traumática



Pero a parte de una perforación podemos tener también laceraciones o lesiones en el conducto auditivo externo, punto de partida para infecciones.

Otra opción a los condenados bastoncillos, son las gotas ya seas en formato acuoso u oleoso, y los recientes sprays para limpieza de los oídos. Todo ello para intentar quitar esa 'molestosa' cera...
Partiendo de la base de que, como dice la OMS, la cera no se debe retirar del oído a no ser que forme un tapón o que en una exploración otomicroscopica no nos permita ver más allá de esta cera, los estudios mencionados han intentado esclarecer que método es el mejor o el más inocuo para este menester. 





Y el más reciente concluye que parece ser que el uso de gotas para ayudar a eliminar la cera sintomática (esa que molesta porque ha creado ya un tapón) es mejor que otras presentaciones tales como sprays o bastoncillos. Pero no está claro que los productos oleosos sean mejores que los basados en agua.


Así que nada de meteros bastoncillos, clips, tapón del boli, palillo... en el oído y mucho menos a vuestros hijos!!! 

Si os molesta la cera de los oídos, os esperamos en la consulta para retirarla si fuera necesario.






Que pena que se acabe el verano...para quien le guste , claro.





Feliz semana!!






Fuentes:

lunes, 30 de mayo de 2016

Dolor de oído. ¿Es siempre por una otitis?

Hoy, Juan, chico de 38 años, ha acudido a la consulta por dolor de oído, según dice él.
- Juan (J): Buenos dias doctor. Hace ya tiempo que me duele el oído derecho, y a veces el izquierdo.
- ORL: Buenos dias Juan. Vamos a ver. ¿Cuándo empezó el dolor?
- J: Pues...hace meses...o más quizás...
- ORL: ¿Le ha supurado el oído?
- J: Pues no...
- ORL: ¿Ha tenido fiebre?
- J: Pues...tampoco...
- ORL: Y, ¿ha notado alguna otra cosa?
- J: Ahora que lo dice, cuando mastico me duele más. El dolor es como unos pinchazos y van y vienen... Y a veces al dormir sobre ese oído me molesta más.
- ORL: ¿Ha ocurrido algo estos últimos meses? ¿Algún factor destacable que me pueda comentar?
- J: Bueno...Nada que yo recuerde... Ah sí! No se si tendrá algo que ver pero hace un tiempo largo que me estoy arreglando la boca, los dientes, ya sabe...
- ORL: Muy bien Juan. Veamos...


Esta es una consulta bastante frecuente en nuestro día a día.
Vamos a explorar el oído. A la otoscopia vemos...

¿Qué os parece que encontraremos a la otoscopia?
¿Qué os parece que puede tener Juan?



Mientras pensáis, escuchar esta música cósmica. Carl Sagan, un astrónomo y divulgador pionero en el campo de la exobiología. Una serie audiovisual que siempre me fascinó y me sigue fascinando… Un viaje personal por el Cosmos de la mano de Vangelis.



También aquí en youtube puedes ver el vídeo

sábado, 21 de mayo de 2016

Se acerca el verano...y las otitis externas !!!

Ya viene el calorcito... Playa, sol, mar...vacaciones....
Qué placer, verdad???

Un sueño.....


- Aaaaarrrgggg..!!!! Qué dolor ...:!!!!! No puedo máááássssss.....!!!

Sí, así es como suelen llegar los pacientes a la consulta en verano tras unos días de playa intensa o muchas horas en la piscina.... Y es que llegan con la pesada Otitis Externa Aguda.

Vamos a ver que podemos hacer frente a esta molesta patología aunque no grave.

Como vimos en una entrada anterior, el oído lo dividimos en 3 partes: externo, medio e interno. El que nos interesa hoy es el externo. Éste lo componen el pabellón auditivo u oreja y el conducto auditivo externo, al que le llamamos CAE. Aquí, en el CAE, es donde se produce la otitis externa aguda, del nadador o de las piscinas. Se trata de una infección de la piel de este conducto, bastante dolorosa, que no suele extenderse más allá del CAE.
Recordaremos un poco la anatomía de esta zona:

Fuente propia

Lo primero que nos encontramos es el pabellón, con todos sus pliegues cartilaginosos. Su función es la de hacer 'rebotar' el sonido y dirigirlo hacia el tímpano. A continuación tenemos el CAE o conducto auditivo externo. La componen la piel junto con pelos y glándulas ceruminosas. Al principio de éste, en el tercio externo, vemos esos pelos y cera. Los dos tienen una función importante: protección del oído. Es por esto que los otorrinos somos tan pesados al deciros que dejéis la cera en sus sitio. Protegen el oído captando la suciedad del exterior que entra al CAE y la expulsan. También la cera tiene una función antibacteriana. Así que tirar a la basura esos bastoncillos de algodón!!! Al fondo del conducto auditivo se ve el tímpano.

¿Qué pasa cuando se altera esta barrera protectora de la que hablábamos?
Primero, ¿cómo se puede romper esta barrera protectora del CAE?. pues con factores tan sencillos como un bastoncillo de algodón. Rascarse la piel del CAE con esos bastoncillos, la uña, un palito, un clip...puede provocar una mínima herida o laceración en la piel y es aquí donde se inicia la infección. El tener el conducto excesivamente limpio tampoco nos hace bien, estamos quitando esa protección que nos brinda la cera. Otra causa por la que se puede alterar esta barrera protectora en el agua, la humedad y el cloro y otras sustancias de las piscinas que alteran la piel, su estructura y función. Hay otros factores que favorecen la aparición de esta patología:

Factores favorecedores de la otitis externa.
Fuente: Diagnóstico y tratamiento de las otitis externas. Med Clin (Barc). 2006; 126(13):507-13
Al alterarse esta barrera, se produce una entrada de gérmenes que pueden producir al final la infección. Ya tenemos la otitis externa aguda.

Los síntomas pueden ser muy llamativos y nos hacen ir al otorrino sobretodo por el dolor intenso. Le acompañan la supuración (salida de liquido purulento, típicamente de un color verdoso por el CAE), leve picor y enrojecimiento del CAE. El conducto puede llegar a cerrarse si está muy inflamado. No da fiebre, solo ocasionalmente en niños pequeños y lactantes. Si en un adulto aparece fiebre, deberemos estar más alerta ya que podemos tener alguna complicación. Podemos diferencias tres etapas desde el inicio de la otitis:

Fuente: Diagnóstico y tratamiento de las otitis externas. Med Clin (Barc). 2006; 126(13):507-13

Bien. Ahora ya sabemos porque se puede producir la otitis externa.

Diferenciaremos 2 tipo:
- la otitis externa difusa: la más común. Tenemos una inflamación de toda la piel del CAE, con dolor difusa y secreción. Si la dejamos evolucionar ya hemos visto hasta donde puede llegar.
- la otitis externa circunscrita o localizada: es el llamado forúnculo. Es la infección de un folículo piloso del CAE, de esos pelillos de los que hablábamos anteriormente.
La mayoría de las otitis externas agudas (OEA) están causadas por bacterias. Un tanto por ciento menor encontraremos hongos, le llamamos entonces Otomicosis. Ni más ni menos grave. En este caso predomina el picor o prurito frente al dolor. El tratamiento se basará en este caso sobretodo en evitar la humedad en el oído.


Y, ¿como podemos prevenirlas?
La prevención más eficaz es evitar los factores que las pueden provocar. Y los que están en nuestras manos son por ejemplo, evitar los bastoncillos de algodón o rascarlos en oído con lo prometo que tenemos en la mano. Vigilar el baño en las piscinas, sobretodo los niños, que se pasan horas y horas… En personas que suelen tener OEA de repetición, aconsejamos usar tras los baños gotas o ticas a base de alcohol borricada (saturado al 70%) o sustancias similares existentes en farmacia, bajo prescripción médica.
Si ya no estamos a tiempo de la prevención y empieza a dolernos el oído… nos tocará ir al otorrino y suele ser de forma preferente…


Pero que una otitis externa no te prive de visitar cualquiera de las playas de Mallorca o las Baleares… Son un tesoro !!!
Miralas, dan ganas de echarse al agua…


Una guía también en papel muy interesante:
"Todas las playas de Mallorca. 262 perlas por descubrir". Auror: Miguel Ángel Álvarez Alperi. Editorial Laluzenpapel. Edición mayo 2011.




Fuentes consultadas:
-Diagnostico y tratamiento antimicrobiano de las otitis externas.
- Todas las playas de Mallorca. 262 perlas por descubrir. Ed Laluzenpapel, 2011.