EL BLOG DEL OTORRINO

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jueves, 2 de junio de 2016

Carraspera. Desagradable, pero...hemos de preocuparnos??

Algo tan común como la carraspera o esa sensación de tener algo en la garganta puede ser muy molesta, verdad?

A veces se nos queda el cuerpo fatal como reflejó Edvard Munch en 1893 en su obra El Grito. Pintor expresionista que estuvo marcado por el sufrimiento y la muerte (de su hermana, padre y madre a temprana edad). Él mismo describió la situación que le llevó a pintar El Grito: "Iba caminando con dos amigos por el paseo, el sol se ponía, el cielo se tornaba de repente de color rojo, yo me paré; cansado me apoyé en una baranda sobre la ciudad y el fiordo azul oscuro que no eran sino sangre y lenguas de fuego. Mis amigos continuaban su marcha y yo parado en el mismo sitio temblando de miedo y notaba que un aullido infinito penetraba toda la naturaleza"


El Grito. Edvard Munch

Pero siempre es tan dramático… aunque puede ser muy incomodo.
La carraspera es un síntoma  que expresa una alteración de la región faríngea y laríngea. Se tiene que diferenciar de la disfonía o la alteración de voz. En este caso pensamos en una patología laríngea ya sea un pólipo vocal, un nódulo o un cáncer de laringe, entre otras muchas causas.

La carraspera responde a un proceso inflamatorio o infeccioso de la mucosa de las vías aerodigestivas altas. Puede ir asociado a otros síntomas como tos seca, picor faringolaringeo, sequedad de la mucosa...
Hay diversas causas que pueden producir esta carraspera molesta. Entre otras tenemos:
- goteo posnasal
- sinusopatia
- asma, patología bronquial
- alergia
- fumadores
- reflujo faringolaringeo

La mucosidad de la nariz tiene un recorrido normal fisiológico hacia posterior, hacia atrás de la fosa para luego caer hacia la garganta. En procesos donde tenemos mayor secreción de moco, como puede ser una sinusopatia o una rinitis alérgia, tendremos el llamado goteo posnasal, es decir, un aumento de este flujo de mucosidad hacia la faringe y laringe. Esto nos producirá una sensación de molestias a nivel faringe y una carraspera para intentar aclarar este moco.


Fuente: https://medlineplus.gov/spanish/ency/esp_imagepages/19674.htm 


Los fumadores tienen múltiples patologías, de mayor o menor gravedad. Desde pérdida del gusto y olfato hasta cánceres en cualquier lugar del organismo. El 31 de mayo se celebra el Día Mundial sin Tabaco, momento en el cual se habla y debate extensamente temas como sus efectos nocivos sobre la salud, sus consecuencias sanitarias, y otros temas como los económicos… No es este post el lugar de debate de este tema, pero sí recordarlo.
Como decíamos, los fumadores también suelen tener esta carraspera. En este caso sí es un síntoma de alarma ya que puede indicarnos una patología más grave como el cáncer de laringe. Al principio, la carraspera suele responder a la inflamación crónica de la mucosa. Si la agresión sigue, aparecen cambios en la mucosa que se va degenerando y finalmente surge el cáncer de laringe. Es un proceso con varios estadios, y la carraspera es un síntoma que nos debe alertar en un fumador.
La patología bronquial también puede hacernos frenar nuestro día a día por la carraspera molesta. El aumento de mucosidad faringotraqueobronquial y la inflamación de la mucosa son factores que favorecen esa carraspera.
Y una patología muy frecuente que hace unos años no pensábamos en ella es el reflujo gastroesofágico o faringolaringeo. El ácido gástrico es muy irritante para las mucosas fuera del estómago. El esófago tiene la función de dirigir el bolo alimentario hacia la cavidad gástrica, y lo hace a través del peristaltismo, unas contracciones musculares secuenciales que hacen progresar el bolo hacia abajo al estómago. Entre el esófago y el estómago esta el esfínter esofágico inferior o hiato esofágico. Éste tiene la función de no dejar pasar el ácido del estomago hacia arriba, el esófago. Pero no es efectivo al 100%. Hay alteraciones que dificultan este cierre del hiato como son las hernias a este nivel (hernia de hiato), el tabaco, obesidad, tos crónica, envejecimiento, esfuerzos intensos, estrés… Personas sin estas alteraciones también presentan un cierto grado de reflujo, de paso de ácido gástrico al esófago. Todos lo tenemos, y por esto el esófago tiene unas contracciones peristálticas de aclaramiento. Es decir, unos movimientos de su musculatura que hacen bajar este ácido de nuevo hacia el estómago. Esta pequeña cantidad de ácido que se escapa del estómago puede llegar hasta la laringe e irritar la mucosa a este nivel. Es entonces cuando aparece la laringitis por reflujo. El síntoma fundamental es la carraspera. Se asocia a tos seca persistente y sensación de tener algo en la garganta que no se va a pesar de estar carraspeando continuamente. Si tenemos una irritación importante también aparece alteración de la voz, disfonía. Es muy incómodo aunque no es grave, en principio. Esta molestia a veces nos frena para, por ejemplo, poder besarnos…como lo hacen en este precioso cuadro de Gustav Klimt: "El Beso". Una pareja se besa apasionadamente en el marco de la época del simbolismo de klimt. Este pintor austriaco fue tildado de provocador y en ocasiones de pervertido por el contenido de sus obras de Art Nouveau…


El Beso (1907-1908). Gustav Klimt

Esta carraspera que puede alterar nuestra vida, nuestro confort, se ve así si miramos la laringe:

Laringitis por reflujo faringolaringeo

Nos encontraremos una mucosa laríngea congestiva roja, eritmeatosa, irritada y con los aritenoides aumentados de tamaño y enrojecidos.  La comisura posterior laríngea aparece aumentada de tamaño y enrojecida. Esto es lo que nos produce la carraspera y la sensación de suero extraño en la garganta. Y por mucho que carraspeemos no se irá, ya que no es moco.
Los síntomas suelen estar con nosotros un largo período de tiempo. El paciente nos refiere que hace meses que nota esta sensación, incluso algún año y que va y viene a temporadas.
La laringitis por reflujo es un proceso benigno pero no hemos de menospreciarlo ya que es un factor que puede sumarse a otros en la aparición de cáncer de laringe. 

¿Que hemos de hacer?
Lo primero, acudir a nuestro otorrino. Debemos ante todo realizar una fibrolaringoscopia, una prueba para ver directamente la laringe y la faringe y poder objetivar que no tenemos ningún proceso maligno.
Una vez descartada la malignidad, llegaremos al diagnóstico, que se basará en la historia clínica donde recogeremos los síntomas que nos cuenta el paciente, junto con la imagen de la fibrolaringoscopia. El tratamiento lo instauramos según la causa. En el caso de patología traqueobronqial, derivamos el paciente al servicio de Neumología, donde le ofrecerán un mejor control de su enfermedad que nosotros. Si se trata de una rinitis alérgica, el tratamiento se basa en dos opciones: tratamiento sintomático o inmunoterapia. El tratamiento sintomático consta de antihistamínicos y corticoterapia nasal tópica en sprays que se administran durante la época de la alergia. La inmunoterapia (vacunas) es un tratamiento muy efectivo. Mediante sus diversas vías de administración, principalmente subcutánea o sublingual (con la misma eficacia) se consigue 'acostumbrar' al organismo a la presencia del alegreno (ya sea los ácaros o los pólenes). Un tratamiento que administramos durante 3 a 5 años pero de fácil administración y a la que uno se acostumbra fácilmente. Si nuestro paciente tiene una laringitis por reflujo faringolaringeo, el tratamiento inicial es el uso de inhibidos de la bomba de protones (IBP), entre ellos el más conocido es el omeprazol ®. Con una dosis de 20 mg antes del desayuno durante un periodo no corto, entre 3 y 6 meses, se suele controlar la mayoría de los síntomas. Si no lo conseguimos, deberemos derivar al paciente al servicio de Digestivo para que completen el diagnóstico  (reflujo esofágico, hernia de hiato...) e instauren el tratamiento adecuado.


La gran mayoría de las carrasperas son por procesos benignos y una gran porcentaje de ellos por reflujo faringolaróngeo. Acude a tu otorrino si presentas una carraspera que no mejora en unas semanas o notas otros síntomas asociados.

Y, por supuesto, si fumas acude al menor síntoma. Y debes dejar el tabaco, solo te traerá dolores de cabeza...




Cuidándonos un poco la laringe y la faringe podremos llegar a cantar maravillosamente aunque quizás no lleguemos al nivel de la magnifica María Callas...



Fantástica!! ¿no os parece? Una voz inigualable seguramente sin carraspera ni molestias laríngeas…


Aquí o aquí también puedes verla.



Feliz semana!


domingo, 15 de mayo de 2016

El deporte y la otorrino

Que... ¿qué tiene que ver el futbol y la otorrinolaringología...?


Quizás nada podría mos pensar.

Pero el deporte es algo importante en la vida, por salud física y mental. Y yo lo comparto.
Los colores, es lo de menos, pero si tu equipo gana, mejor.

Hipócrates ya lo dijo hace mucho tiempo: Caminar es la mejor medicina del hombre.

Aunque pensemos. ¿Seguro que la otorrino nada tiene que ver con el deporte...? Sí, y mucho en ocasiones. Por varios motivos que veremos ahora.
Hace ya unos dás vimos los problemas de la ventilación nasal. El no poder respirar bien por la nariz hace que nuestro rendimiento deportivo disminuya. Respirar por la boca, aunque parezca lo contrario, cansa más. De hecho, operamos a muchos deportistas del tabique nasal y de los cornetes nasales, deportistas de cualquier deporte y cualquier nivel. 
La alergia nasal influye de la misma manera, no nos deja respirar bien por la nariz llevándonos al mismo final que una desviación del septo nasal.

La nariz, la boca, el oído y el cuello son zonas expuestas a los deportes. Son regiones anatómicas que pueden verse afectados en deportes, sobretodo en los de contacto (boxeo, futbol, baloncesto, rugby…).  Veamos algunas situaciones.
El oído puede afectarse en varios lugares. El pabellón auricular es el más expuesto por ser el más externo. en el rugby y el boxeo es frecuente su lesión. Tendremos otohematomas, un acumulo de sangre entre la piel y el cartílago. Esta situación puede provocar una infección de este líquido acumulado y extenderse al cartílago, y al final tendremos una 'oreja en coliflor'. Es decir, el cartílago infectado pierde su consistencia y queda blando y retraído, perdiendo su forma. Es una urgencia médica, hay que drenar esta colección de líquido y dar cobertura antibiótica. Otras afectaciones son cortes y heridas. Deben también ser vistas por el otorrino para su tratamiento precoz.
Otra zona que puede verse afectada cuando practicamos deporte es el tímpano. Golpes fortuitos o un pelotazo pueden derivar en  perforaciones timpánicas. Es típico en deportes de contacto y también los acuáticos. Un 'golpe' contra el agua puede provocar una perforación en la membrana timpánica. Si notamos sensación de taponamiento el oído o de estar lleno, que oímos menos o nos sale liquido o sangre tras el golpe, hemos de ir a ver al otorrino de urgencias. En ocasiones hemos de acabar operando para cerrar la perforación aunque muy raras veces en el mismo día que se ha producido. Si son perforaciones pequeñas suelen cerrar por ellas solas. Si el golpe ha sido muy fuerte puede afectar incluso a la cadena de huesecillos del oído medio. Aquí sí que tendremos una hipoacusia más importante que acabará en cirugía.

Perforación timpánica casi total. En rojo marcado el límite del tímpano.
Fuente propia
En el oído externo tenemos las otitis externas tan frecuentes en verano. En los deportes de agua, sobretodo los de piscina, son habituales. Son muy dolorosas aunque no son graves (excepto en determinadas situaciones de inmunodepresión). El otorrino la tratará con fármacos para el dolor y con gotas antibióticas. Es importante evitar factores favorecedores de estas infecciones como pueden ser la automanipulación con bastoncillos o cualquier otro objeto. 
En la nariz, a parte de la desviación del tabique nasal o la hipertrofia de conretes, que dificultarán nuestra práctica deportiva, también podemos tener fracturas nasales por traumatismos. Estas fracturas no suelen afectar a la ventilación nasal porque son a expensas de los huesos nasales que son los que forman el 'techo' de la nariz. Si el golpe es fuerte, puede verse implicado el tabique y sí alterar la respiración. En ambos casos la cirugía será el tratamiento de elección, aunque en ocasiones 'solo' será necesario una reducción de la fractura bajo anestesia local en la consulta, pero dentro de las primeras horas si puede ser.

Fuente: http://www.fullresaca.com/2007/10/03/golpe-en-la-punta-de-la-nariz/


Los traumatismos cervicales o laringotraqueales pueden ser muy graves. Golpes en el cuello pueden llevarnos a la muerte si no hacemos una actuación rápida. En el deporte son más habituales los traumatismos cerrados (frente a los abiertos). Codazos, rodillazos, golpes con la cabeza suele ser lo habitual. Producen hematomas a nivel de la laringe (cuerdas vocales) y provocan su edema (aumento) con el consiguiente estrechamiento del paso aéreo. Al final pueden comprometer la vida de la persona por asfixia al no poder respirar por falta de espacio. A parte del hematoma en la parte externa del cuello, un cambio en la voz, disfonía, nos hará pensar que la persona tiene una afectación laríngea y que necesitará de una asistencia otorrinolaringológica inmediata.

Hay otras afectaciones en el deporte más graves pero menos frecuentes como fracturas de los huesos temporales (donde están ubicados el oído interno) o fracturas de la cara. El esquí, el motociclismo, el ciclismo, el karate y otros deportes de contacto… son deportes potencialmente lesivos en nuestra área de otorrinolaringología.

De todas maneras, el deporte es una de mis pasiones y que seguiré practicando. Me despeja la mente y me pone en forma. 
Un uso responsable de nuestra actividad deportiva no tiene porque comprometer nuestra seguridad. Así que seguir con la actividad física !!


Como dice la cita del latín proveniente de las sátiras de Junvenal: Mens sana in corpore sano